Novedades

Escrito por: CÉSAR PAREDES FRANCO

MERCADO SECUNDARIO ELECTRÓNICO




Sin un mercado que se encargue de establecer precios transparentes y públicos, el mercado de inversiones financieras de largo plazo no existiría. Si el Estado pudo colocar Bonos del Tesoro a 30 años de plazo en el mercado internacional, no es porque los compradores van a esperar todo ese plazo para cobrar el capital, esa inversión existe porque se hace en un mercado regulado, ágil y transparente que permite tener un precio de venta (y compra) en forma permanente, durante todo el plazo de vigencia de la inversión. Es decir, el comprador puede salir a vender en cualquier momento su inversión y recuperar el capital…el precio puede variar, por diversos motivos, pero existe un precio de mercado siempre.

Además del precio, la agilidad y seguridad de la transacción son características apreciadas por los inversionistas, por lo que los mercados con prácticas más simples y seguras se desarrollan con mayor rapidez.

En nuestra Bolsa, la operativa electrónica de Bonos comenzó hace alrededor de 5 años. En sus comienzos, los instrumentos emitidos vía Bolsa no tenían buena liquidez, se tardaba en vender una posición y el mercado era casi exclusivamente primario, por eso también los inversionistas compraban emisiones solo hasta de 3 años de plazo.

Pero todo cambió con la electrónica, los cortes se hicieron estandarizados y pequeños (Guaraníes 1.000.000 y Dólares 1.000) y con ello el mercado secundario floreció, siendo casi el 40% de las operaciones de la Bolsa en el año 2015. La estandarización y la operativa electrónica lograron así fortalecer el mercado y permitir que inclusive se negocien títulos privados de hasta 10 años de plazo en moneda local, algo totalmente impensado en épocas anteriores.

Pero existen dos mercados que deben sumarse a la operativa electrónica para profundizar el sistema financiero, permitir mayor transparencia de precios y tener un mejor control de los flujos financieros, uno es el mercado el mercado de las acciones preferidas y ordinarias, para darle mayor liquidez a los instrumentos de capital y una operativa más ágil, en eso tengo entendido que ya está trabajando la Bolsa; el otro es el mercado de los Certificados de Depósitos de Ahorros de entidades financieras, que tiene un mercado secundario, pero donde los precios no son públicos y por ende puede ser mucho más eficiente con la operativa electrónica.

Aparte de la liquidez, la operativa electrónica permite al pequeño inversionista acceder a mejores rendimientos por su dinero, como ya se da con los Bonos que operan en Bolsa, donde un inversionista de G. 10 millones cobra el mismo rendimiento que otro de G. 1.000 millones; pero que no se da en el sistema financiero, debido a costosa y poco práctica burocracia que rodea la operativa física (en cartones) que hasta ahora usa nuestro sistema.

Es hora que el sistema financiero, mucho más antiguo que la Bolsa, entre a la operativa electrónica con su producto de ahorro estrella, el CDA, de manera a fortalecer el sistema y hacerlo más inclusivo para los pequeños y medianos inversionistas.





Escrito por:

CÉSAR PAREDES FRANCO

cparedes@cadiem.com.py