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Escrito por: CÉSAR PAREDES FRANCO

COMO CREA RIQUEZA LA BOLSA (II)




Siguiendo el artículo de la semana pasada, donde mencionábamos la generación de riqueza del lado del emisor de Bonos o Acciones, voy a tratar de describir las ventajas y los riesgos para el inversionista, principalmente las personas físicas que invierten.

Una manera de mitigar el riesgo es diversificando, esto es, NO invirtiendo en una sola empresa, sino en varias, poniendo los huevos en distintas canastas, de manera que alguna dificultad en alguna empresa no genere una caída importante en la cartera de inversiones. Hasta la fecha, el impago dentro de las empresas que cotizan en Bolsa representa menos del 1% del total de emisiones realizadas, es bastante bajo, pero si un inversionista se guía solamente por la tasa de interés, invirtiendo únicamente en aquellas empresas que necesitan pagar mayores tasas de interés o mejores dividendos, puede correr el riesgo de perder alguna parte importante de su capital.

Pero, volvamos al principio… ¿Cómo genera mayor riqueza a los inversionistas la Bolsa? ¿Vale la pena arriesgar a mayores tasas? Haciendo una pequeña simulación, un inversionista que invierte a una tasa de interés del 10% y reinvierte los intereses a la misma tasa durante el periodo de la inversión duplica su capital en 7,5 años, es decir, si invierte durante 15 años, convierte G. 50.000.000 en G. 200.000.000 (en los primeros 7,5 años se junta G. 100.000.000 y en los siguientes se duplica este monto).

Sin embargo, si invierte los mismos G. 50.000.000 millones, pero en vez de hacerlo a 10%, lo hace al 15% (tasa promedio que se puede conseguir entre bonos y acciones preferidas en G.), el capital se duplica cada 5 años, es decir, en 15 años tendrá G. 400.000.000 (en los primeros 5 años llega a 100, en los siguientes 5 años a 200 y en los siguientes a 400 millones). Queda a vuestro criterio evaluar si vale la pena asumir más riesgos.

La liquidez es la capacidad de convertir un activo en dinero efectivo. La Bolsa existe para eso, para que los títulos que cotizan en su recinto tengan precio de compra-venta todos los días. Precio de mercado, como las divisas, pero precio al fin.

Otra ventaja, especialmente para los pequeños y medianos inversionistas, es que los bonos y acciones no discriminan por montos, es decir, un inversionista que compra G. 50 millones, recibe la misma tasa de interés o de dividendos que un inversionista que invierte G. 2.000 millones. Esto a diferencia de las entidades financieras, donde los mayores inversionistas tienen tasas brutalmente distintas que los pequeños y medianos inversores. En resumen, la Bolsa democratiza las inversiones sin discriminar, permitiendo mejores rentabilidades para los inversionistas, optimizando riqueza que de otra manera va a otro sector.





Escrito por:

CÉSAR PAREDES FRANCO

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